Acumulación de calor en cubierta
En naves altas, el calor puede concentrarse en la zona superior y transferirse a los sectores de trabajo durante la jornada.
Las bodegas y centros logísticos combinan grandes volúmenes, cubiertas expuestas al sol, movimiento de carga y portones que se abren durante la operación. BIOWIND evalúa estas condiciones para diseñar una estrategia que mejore el ambiente de trabajo sin asumir que todo el recinto puede mantenerse cerrado.
Las cubiertas, los equipos y las operaciones pueden acumular calor. BIOWIND permite estudiar la impulsión de aire exterior enfriado y la renovación del ambiente.

La solución depende de la operación real del recinto. Estos son algunos de los factores que analizamos antes de definir equipos o caudales.
En naves altas, el calor puede concentrarse en la zona superior y transferirse a los sectores de trabajo durante la jornada.
Despacho, recepción y tránsito de vehículos generan aperturas frecuentes que deben incorporarse al diseño del movimiento de aire.
Picking, packing secundario, preparación de pedidos, carga y estaciones de trabajo pueden requerir tratamientos diferentes dentro de la misma bodega.
En centros logísticos de gran superficie, intentar tratar cada metro cúbico como una oficina cerrada puede no ser la única alternativa. La combinación de ventilación, renovación de aire y enfriamiento evaporativo puede adaptarse mejor a recintos con gran volumen y aperturas frecuentes, siempre que las condiciones climáticas y operacionales sean adecuadas. BIOWIND busca que la solución siga la lógica de la bodega: dónde entra y sale aire, dónde permanece el personal y cómo se distribuyen los flujos durante la jornada.
Bodegas de almacenamiento, centros de distribución, centros logísticos, zonas de picking, preparación de pedidos, recepción, despacho y grandes superficies con operación industrial.
El objetivo es evitar soluciones genéricas y relacionar el problema térmico con el uso del espacio, las personas y el proceso.
Estas situaciones ayudan a identificar que el problema requiere una mirada de climatización, ventilación o distribución de aire y no solamente la incorporación aislada de un equipo.
Cuando el personal trabaja en sectores específicos, conviene analizar la temperatura y el movimiento de aire exactamente donde se desarrolla la operación.
La entrada y salida frecuente de vehículos modifica el balance de aire y debe incorporarse al diseño.
La altura puede producir estratificación y concentrar calor en niveles superiores del recinto.
Sí puede estudiarse, especialmente mediante estrategias de ventilación y enfriamiento evaporativo que trabajan con renovación de aire. El diseño debe considerar frecuencia de apertura y dirección de los flujos.
Sí. Las zonas de permanencia de trabajadores pueden priorizarse dentro del diseño para dirigir el movimiento y acondicionamiento del aire donde tiene mayor impacto.
Dimensiones, altura, ubicación, fotografías, tipo de operación, horarios, cantidad de personas y una descripción de los sectores con mayor calor.
No. La carga térmica, el volumen, las aperturas y la operación cambian de una instalación a otra; por eso la solución se define mediante evaluación técnica.
Envíanos la ubicación, superficie aproximada, altura, tipo de actividad y una descripción del problema térmico. Con esos antecedentes podemos orientar el siguiente paso y determinar qué información técnica conviene levantar.